Cuando las palabras sobran...


Existen circunstancias donde las palabras sobran, muy internamente se siente que la asociación de símbolos no aportará nada que beneficie a una situación por resolver, sobre todo si debes expresarte oralmente. La emoción que puede embargar en el momento, en ese pequeño instante, echa por tierra la tranquilidad para expresar ideas de manera lógica y coherente.
Si toca escribir, queda el beneficio de revisar y repasar las ideas plasmadas, pero aún así el tiempo siempre tan tirano puede obrar en contra y obligar a lanzar al universo pensamientos que no fueron seriamente sopesados.
Pasar y dejar pasar antes de entrar en diatribas estériles puede denotar poco carácter, es así porque estamos viviendo situaciones generalizadas donde la increpación constante y la descalificación son moneda corriente desde las altas esferas del gobierno hasta en la situación más cotidiana. No en balde al relacionarnos con compañeros de trabajo es posible que al tratar de resolver un conflicto determinado por muy pequeño que éste sea, nos condiciona estar a la defensiva o en general en la calle, con cualquier hijo de vecino, si está mal ubicado, pues le toca su buen jarabe de disgusto y obstinación.
¿Qué hacer entonces? El silencio puede ser incómodo, “pero no es tiempo perdido”. La ausencia de palabras puede llevar a especulaciones nada beneficiosas, cada quién sabrá reflexionar por un momento, si callar o parar de escribir puede a la larga propiciar una comunicación más provechosa en el futuro cercano. Todo dependerá de la fortaleza de la relación y de la importancia que ésta tiene en nuestras vidas.
Emoción contenida:
¿Cuándo las palabras sobran? ...está la mirada, puede transmitir la transparencia de ese sentir, esa emoción extraviada en los recovecos de la mente y que no encuentra la manera de materializarse a través del lenguaje.
¿Cuándo las palabras sobran? …está la intensidad de nuestro cuerpo, sus manifestaciones pueden ser más elocuentes que millones de palabras.
¿Cuándo las palabras sobran? …están las manos, que pueden sujetar otras y ofrecer ese consuelo que puede necesitarse en un momento difícil.
¿Cuándo las palabras sobran? …está la compañía, sólo estar presente, así sea a través de la línea telefónica, el mensaje virtual, en algún sitio de la mente, o en la dimensión de lo que no se puede explicar.
No tengo palabras, se extraviaron, y las que encuentro son escurridizas, temerarias. Sigo en la búsqueda de ideas y en el momento adecuado para compartirlas.
Experiencia Onírica:
Estaba sentada en una mesa, toda la escena en blanco y negro, de espaldas al vidrio de un sitio que parecía ser una cafetería. No tenía nada en las manos, sólo miraba al dependiente de la caja, esperando a lo mejor ser atendida. Súbitamente se abre la puerta del establecimiento, se deja oír el ruido de pequeñas campanas que acompañan al recién llegado. Lo observa acercarse al aparador, alto, delgado, el pelo en rulos, con la fantasía en la mirada.
Pide algo al dependiente y llega a escuchar alguna que otra frase graciosa sobre lo que desea comprar. Cuando puede verle la cara finalmente, se asombra, no lo puede creer. Se ve a sí misma y no hay reacción alguna, el mundo de los sueños puede ser contradictorio también. Lo ve que está presto a retirarse del lugar y en su parálisis mental no puede menos que reprocharse el no articular palabra alguna.
De repente el personaje la ve mientras emprende la retirada y sintió un estremecimiento total. Se acerca y la saluda con total familiaridad, no puede creerlo, y en un impulso donde la voluntad poco tuvo que ver, con sus manos acercó su cara a la suya y le dio el beso más sincero de total agradecimiento en una mejilla blanca, suave, etérea. En un segundo sólo pudo decirle: “Gracias, te quiero mucho”.
La imagen desapareció de su vista y sólo al despertar pudo sopesar el efecto de tal experiencia.



Every little past frustration
Take all your so called problems
Better put 'em in quotations

Say what you need to say
Say what you need to saaaay...

Walking like a one man army
Fighting with the shadows in your head
Living out the same old moment
Knowing you'd be better off instead

If you could only
Say what you need to say
Say what you need to saaay...

Have no fear
For giving in
Have no fear
For giving over
You better know that in the end
It's better to say too much
Then never to say what you need to say again

Even if your hands are shaking
And your faith is broken
Even as the eyes are closing
Do it with a heart wide open... wide...

Say what you need to say
Say what you need to
Say what you need to
Say what you need to say...

Comentarios

  1. Chaaammmaaa!
    Que super post!
    No se con cual parte quedarme, la canción?, la parte onírica? o con aquello de que cuando sobran las palabras...
    Pues si sobran, ya sabes que aqui estamos, "contigo en la distancia...". Pa lo que sea.
    Sobre todo, pa leer esas cosas tan geniales.
    Un beso Solfeliz.
    Este Mar.

    ResponderEliminar
  2. Me dejaste SIN PALABRAS... Dice mucho de como me siento en este momento. ;)

    ResponderEliminar
  3. Les agradezco mucho sus comentarios, un poco a destiempo lo reconozco, pero de verdad con las gracias presentes por haberse pasado por acá. Hoy recuerdo a Cerati y no pude evitar leer de nuevo esta entrada.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Iluminando con ideas...

Entradas populares de este blog

Tener la sangre dulce

Puentes como liebres

Vividora