¿Vamos a tientas?

Puede decirse que vivimos en tiempos de grandes incertidumbres. A pesar de que tenemos a nuestra disposición más y mejores adelantos tecnológicos para acortar distancias en cuanto a la comunicación y el acceso a la información, pareciera que todo llega en forma de una avalancha tan fuerte, que nos envuelve y atropella no permitiendo asimilar de manera correcta y en una adecuada dimensión todo lo que se genera a nuestro alrededor.

¿Ir a tientas? sí, es parecido a tener los ojos vendados de una forma metafórica e ir tanteando en ocasiones las paredes de nuestra realidad. Una pared que podemos sentir lisa, armoniosa, que invita a recorrerla con suavidad para disfrutar el tiempo que se disponga para hacerlo. De manera inesperada nuestras manos sienten asperezas, rugosidades, queremos evadir, evitar estas sensaciones poco agradables a nuestro sentido, volver al contacto amable, agradable, pero sabemos que es inevitable no tener que enfrentar la rudeza, la intolerancia. En este caso, esa realidad nos araña, nos rasga de a poquito, nos hiere y sólo podemos seguir insistiendo en llegar a un paisaje más generoso para nuestros sentidos, para nuestra humanidad entera.

El recientemente fallecido escritor portugués, José Saramago, en una entrevista concedida a una conocida estación de televisón española, señalaba que el ser humano había perdido el respeto por sí mismo, desde el mismo momento que perdió el respeto por los demás. ¿Qué es el respeto?. Palabra extraviada ...encontré definiciones muy diversas, acatamiento a la autoridad, valoración del prójimo, consideración de la dignidad humana, en fin, si actuamos con empatía no erraremos en un actuar solidario y tolerante hacia nuestros semejantes, y mucho menos abusaremos de debilidades o posiciones desventajosas.

¿Somos respetuosos? ¿valoramos en su justa medida la opinión de quién nos adversa? Políticamente no lo creo así, nos hemos convertido en un pais de sordos funcionales, sólo escuchamos lo que nos conviene y desechamos sin mayores evaluaciones aquello que no se amolda a nuestro patrón, a nuestros paradigmas. En nombre de ideologías mal entendidas se está llevando a un pais entero al despeñadero de la violencia y la confrontación eterna. ¿En estos momentos de quién tenemos que independizarnos? Insisto, ¿de qué nos sirve el fusil ó la lanza en la mano como símbolos de una emancipación que pareciera no finalizar nunca? ¿por qué constantemente debe reescribirse la historia? ¿Por qué nuestros gobernantes de turno se sienten ungidos por la providencia para desatar "batallas épicas" que nos liberen de enemigos que ellos mismos se han encargado de crear?. En este momento, y en cualquier otro, el militarismo cansa, ¿hasta cuando debemos padecer actuaciones cuartelarias? ¿Inclusión? ¿Humanismo? Ninguna de estas palabras tienen sentido si no se respeta a quienes se nos oponen, es precisamente en este caso, donde la labor de gobierno se dignifica. Apuesto por el rescate de nuestra civilidad, de ese ser humano libre de armas en las manos y en la conciencia.
Con los ojos vendados ( y no nos percatamos de ello)


Existen momentos donde los ojos tienen un velo, tan oscuro como cuando la noche arropa sin contemplaciones de luna ni estrellas. Alzamos las manos en el espacio y no alcanzamos a verlas, nuestros ojos no saben donde posar la mirada. El pesimismo agobia, se siente el respirar del fracaso a corta distancia.

En otros instantes, el velo es translúcido, pero nos impide ver nuestro entorno en su justa dimensión, se cae en divagaciones o en el peor de los casos en temerarias interpretaciones. La duda y la falta de certeza se apoderan de los pensamientos más inmediatos.

¿Qué hacer? Romper con nuestras propias limitaciones es tener la decisión firme de evitar todo aquello que nuble una correcta visión de nuestra realidad. ¿Es posible superar nuestros paradigmas? Con un buen ejercicio introspectivo podemos iniciar la ruta, pero ...¿Cómo hacerlo de verdad? ...Vivo las preguntas, tal cual como lo señala Rilke y a ésta última no puedo más que dejarla en el laberinto de muchas posibilidades. Al fin y al cabo, desde que nacemos entramos en un espacio indeterminado donde las alternativas y las decisiones son infinitas a medida que vamos acumulando hojas en nuestro calendario personal, sólo encontramos la liberación, en el mismo momento que somos llamados por la naturaleza a desaparecer de este plano existencial. ¿entonces?...

Es inevitable ir a tientas...


"Sólo quien no excluya nada de su existencia, ni lo que sea enigmático y misterioso, logrará sentir hondamente sus relaciones con otro ser como algo vivo, y sólo él estará en condiciones de apurar por sí mismo su propia vida."
Rainer María Rilke


Comentarios

  1. Dios, esta cancion me encanta Sol... y ya no te digo del post. amiga, la verdad es que me he quedado sin palabras... porque este exceso del saber es un tema espinoso para mi, y creo que para todos los que nos vemos sobrepasados por esa marea de acontecimientos e información. Tomaré tu consejo, sobre que hacer... y mientras tanto, sigo escuchando a Saúl, que me gusta muchísimo.

    Un abrazo!
    Este Mar...

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