Nuestras propias manos ...


(Cuando los niños afanosamente nos dan lecciones de vida en circunstancias especiales, nosotros, los adultos, derrochadores de prepotencia, eludimos el aprendizaje. ¿Por qué?)

Una pequeña historia ...

La maestra anunció la tarea, en los cuadernos quedó asentado todo el procedimiento necesario para la pequeña exposición que debían realizar  sobre los alimentos.

La niña escuchó con atención ...

¿Cuáles son los grupos alimenticios? ¿Qué sucede en el organismo si no consume esos odiados vegetales? ¿Cómo desarrollará un cuerpo fuerte que le permita estudiar o jugar sin que se sienta cansada? ¿Por qué los  jugos de frutas naturales son mejores que un refresco de cola? 
Súbitamente se le ocurrió que le encantan los refrescos, ¿debe dejar de tomarlos?...

Con todas estas ideas en mente llegó a casa para organizar en su pequeño mundo todo lo que compartiría con sus compañeritos de colegio. Le comenta a su madre la tarea a realizar y ésta le ayuda con algunos libros viejos de sus hermanos. Empieza a entender las razones de consumir más zanahoria, vainitas verdes, brócoli, espinaca. No le agrada aún la idea ...las galletas, los caramelos, las gomitas, las barritas de chocolate, pueden ser demasiado tentadoras.

De repente se queda pensando ...
Como un obsequio hacia sus amiguitos y alusivo al tema de su tarea, debe ofrecer un recuerdito, un detalle que indique su agradecimiento porque la hayan escuchado. ¿Cómo hace? No tiene en casa un computador, una impresora ...su mamá trabaja todo el día, no puede llevarla a ese sitio donde hay muchas de ellas, además, tampoco hay dinero suficiente para esto.

Su mamá con una sonrisa triunfante, le anuncia...los haremos con nuestras propias manos ...



Surgieron los creyones de madera, las tijeras, la pega de barra, los papeles multicolores, estambres que amarran pensamientos. 

A su mente llegaron estrellas, medias lunas, soles luminosos,  letras graciosas, números traviesos.

Llegó el día esperado, ¿se pondrá nerviosa?, estudió con mucha atención el contenido de lo que la maestra le había indicado en la tarea. 

Finalizó ...cree no haberlo hecho tan mal. Entrega sus regalitos ...
Sorpresa en los ojos de la maestra ...¿cómo? ...¿a mano? Letras inclinadas, números no tan bien definidos, medias lunas difusas, soles que reclaman exactitud de formas ¿qué pasó? 

Mira a la maestra ...no entiende ...¿no lo hizo bien después de todo?
¡Ah! ...ya entiende, sus amiguitos utilizaron programas en el computador, sus obsequios son perfectos, los colores uniformes, las letras derechas, muy derechas ...¿los números? de pie, como soldados a la espera. Sus padres les sonríen, todo cuidadosamente estudiado, están felices con el trabajo final que realizaron para sus hijos. En esas caras  adultas tampoco observa alegría por sus papeles de colores.

Está sola ...su mamá debe trabajar ...
No sacó buena nota ...sus regalos no están bien hechos, los hizo con sus manos y están torcidos. No son iguales, no gustaron, debe mejorar para la próxima tarea.



Pensó en la pantalla unida al tablero de letras, sí,  la computadora y también en la caja negra que se alimenta con muchas hojas blancas que producen imágenes maravillosas.

¿Cómo hará para hacerlo perfecto en la próxima ocasión?








Comentarios

  1. Me ha llenado de ternura leer tu entrada, y es que tener a niños cerca nos reconcilia con la vida.
    Un abrazo.

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