Ideas Locas

Unos minutos atrás cerraba el computador ante el hecho de no poder hilvanar ideas que me movieran internamente. Son esos instantes de tiempo donde estás frente a la pantalla con la intención de compartir algo de manera escrita, porque previamente la cabeza ebullía de ideas y pensamientos, pero en un acto súbito de timidez inevitablemente todo eso que revoloteaba se esconde y no te queda de otra que simular un juego de escondidas y salir a buscar en algún lado todo aquello que se empeña en no aparecer.

Es así, que empiezas a buscar en ciertos resquicios de tu cerebro, aquellas palabras que cuando te levantaste saltaban de manera parecida a pescaditos en las redes de un barco dedicado a esta actividad en alta mar, pero no, esto es lo tirano del asunto, sino corres y lanzas el bulto de pececitos sobre la superficie del bote, ésta se rompe y simplemente perdiste lo recogido. ¿Cómo se recogen ideas? En una libreta, en una servilleta, en un trozo de papel usado o directamente en el lienzo de la pantalla del artefacto teconológico.



Jugando a las escondidas, apareció en el camino Rosa Montero y me hizo un guiño, no sé si adivinó mi desierto de ideas y procuró mostrarme un camino para encontrarlas a través de la portada del libro que había comprado una semana atrás y que estratégicamente coloqué en el sencillo escritorio donde trabajo estos últimos días de manera recurrente. Lo cierto es que quedé prendida con La loca de la casa y sus ideas corrieron a ayudarme, a reencontrarme con las mías aún cuando no fueran las que perdí inicialmente.

Rosa habla de las palabras como peces en el anzuelo, sino logras dominarlas en un punto determinado, se escabullen y pueden dejarte con un desasosiego tremendo. Es ver cómo te sacan la lengua y salen disparadas en una carrera loca hacia sitios donde no puedas encontrarles de nuevo ...y empieza el juego, una actividad mental que puede absorberte dependiendo de la intensidad que te arropó en el momento que esos pequeños duendecillos con forma de letras organizadas, se sumergieron en tus pensamientos.

Existe una realidad contundente, determinante y apabullante cuando escribes, es la instantánea del momento proyectado en símbolos que como bien describe también Rosa, una vez puestos en el papel o en la pantalla pasan a ser versiones mutiladas, estáticas del remolino mental. No pretendo compararme con Rosa Montero, ni mucho menos, pero desde mi humilde experiencia en esto de asociar símbolos, comparto perfectamente la sensación de movilidad y evolución que pueden tener nuestros pensamientos mientras están en nuestra cabeza, una vez fuera, son una gráfica literaria del momento que nos impulsó a vaciarlas en un sitio determinado para compartirlas con el mundo o sólo con nuestra intimidad.

Es necesario sentir cuando se escribe, de lo contrario es palabra muerta y por eso este ejercicio desde mi propio mundo, es algo maravilloso. Escribo desde muy pequeña, tanto así que recuerdo haber tenido un pequeño cuaderno cuya marca venía definida por la figura de un indio en su portada, se lo pedí a mi papá, sólo para ese fin. En las tardes, luego de las tareas escolares, solía dedicar un pequeño espacio de tiempo a recrearme en historias, no me llega la memoria para describir cada una de estas pequeñas narraciones, pero sí recuerdo una en particular que trataba sobre una niña que al no hacer caso a sus padres sobre la forma de cómo veía televisión, sencillamente quedó miope, con unos lentes enormes que le fastidiaban un montón. Para esa época me llamaba mucho la atención los anteojos de pasta gruesa que utilizaba mi papá, intuía que eran bastante pesados por los dos importantes surcos en el tabique nasal de su cara, así que muy probablemente la inquietud vino por allí. Traté afanosamente de encontrar estos testimonios literarios de mi infancia, el closet de mi cuarto de soltera tenía un compartimiento superior y por su interior rústico (olvidaron colocarle friso al piso), pues allí se depositaban todos los papeles habidos y por haber de mi estapa escolar y de bachillerato, operación infructuosa, mi mamá semanas antes había decidido vaciarlo todo y colocar otros trastes que necesitaban lugar.

¿Ideas locas? semanas atrás uno de mis hermanos se preguntaba sino habia equivocado mi profesión -debiste ser escritora-, señaló así como si nada, me quiere mucho, para él se me hace tan fácil esto de plasmar ideas y componer escritos, pero respeto mucho el oficio de escritor, la preparación y la responsabilidad cuando se habla con el mundo desde la palabra. Y la inspiración es un aspecto fundamental que debe administrarse y cultivarse. No es tan sencillo, pero heme aquí realizando el intento. En ocasiones me asalta el temor del
streaptease emocional, ese que te desnuda y te deja vulnerable ante los demás, porque a medida que van emergiendo las ideas es como que vas desprendiendote de piezas de tu ropa y no sabes con certeza cuál es el límite, juegas entonces con la imaginación y una súbita timidez se apodera de tu cerebro y no puedes más que quedarte en una sesión privada, en un encuentro íntimo con tu persona, con tu sentir.

Hace un ratico acompañé a Rosa en una de sus experiencias de juventud, creí estar con ella a medida que leía su relato, así que no pude más que dejarla por un momento y venir hasta acá a plasmar esa foto de un instante nocturno que me permitió encontrar esa sensación tan placentera de escribir sin parar. Aún sin un tema definido, sin un tópico específico. Ya me organizaré mejor para mi próximo escrito, pero éste lo disfruté de una manera muy personal.

¡Gracias Rosa!

La belleza del misterio, a través de una canción...





you come out at night
that's when the energy comes
and the dark side's light
and the vampires roam
you strut your rasta wear
and your suicide poem
and a cross from a faith
that died before Jesus came
you're building a mystery

you live in a church
where you sleep with voodoo dolls
and you won't give up the search
for the ghosts in the halls
you wear sandals in the snow
and a smile that won't wash away
can you look out the window
without your shadow getting in the way
oh you're so beautiful
with an edge and a charm
but so careful
when I'm in your arms

[chorus]
'cause you're working
building a mystery
holding on and holding it in
yeah you're working
building a mystery
and choosing so carefully

you woke up screaming aloud
a prayer from your secret god
you feed off our fears
and hold back your tears

give us a tantrum
and a know it all grin
just when we need one
when the evening's thin

oh you're a beautiful
a beautiful fucked up man
you're setting up your
razor wire shrine

Comentarios

  1. Y yo lo he disfrutado un mundo mientras lo leia!!! como si te imaginara alli, con la mente "subitamente seca" como me pasa a mi, aun cuando me levanto y voy todo el dia pensando en las mil cosas que me inspiran a escribir.
    Si amiga, ese libro de Rosa es genial, y ayuda, pero sobre todo, me ayuda saber que tampoco estoy sola, asi como tu tampoco lo estas.

    Dios, los cuadernos caribe.... que recuerdos... yo me compre uno igual, para escribir mis ideas, y tambien desaparecio en alguna mudanza o yo que se!.
    Un buen post, de verdad que si.
    Besos,
    Este Mar...

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  2. Has descrito a la perfección lo que pasa cuando lo que queremos escribir se esconde y tenemos que sudar tinta;) para atraparlo.
    Curiosamente hace cierto tiempo que vengo dándole vueltas a esta cuestión,de hecho mi último post tiene que ver con el tema.
    Me quedo con esa frase que te ha quedado tan redonda:"Es necesario sentir cuando se escribe, de lo contrario es palabra muerta"Estoy de acuerdo con tu hermano,no sé a que te dedicas, pero lo de escribir se te da muy bien,no solo por el estilo sencillo y claro,sino por el contenido,tu reflexión serena sienta bien a quien la lee.Un saludo cordial***

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  3. Uishhh como entiendo eso del streptease emocional... tanto que en mi vida real ni saben que escribo...
    Muy interesante... voy a ver que más cosas "Tienes que decir" por aquí!

    Besos desde el abismo

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