Entre Mudanzas y Magia

 "La vida no te quita cosas, te libera de cosas"

En el libro "Los Imposibles 2" de Leonardo Padrón, quién abre el mundo de posibilidades humanas es precisamente Facundo Cabral, me cautivó la postal introductoria porque describía a un ser humano, especial, muy especial, fuera de molde. No fui seguidora de Cabral, lo reconozco, así que quién esté leyendo estas líneas y piense que encontrará sentidas expresiones de vinculación extrema con este singular "vagabundo", pues en otros escritos podrá encontrar referencias más explícitas. Mi reflexión sólo pretende rendir un pequeño tributo para alguien que se decía "egoísta" por vivir en un cuarto de hotel desde hace más de veinte años, porque no deseaba cuidar cosas y su principal anhelo era tener veinticuatro horas para sí mismo. 

¿Cómo conocí a Cabral? Mi mamá era fan, pero fanática de verdad del programa de Renny Ottolina a la hora del mediodía. Recuerdo vagamente un hombre inmenso, barbudo, en blanco y negro cantando en un banco, punteando una guitarra. Ottolina con su risa emblemática se le acercaba cuando terminaba una canción y en mi pequeño mundo me parecía que eran muy amigos. Eso es todo.

Más adelante, mucho más adelante, amigos cercanos, allegados, me han presentado a este juglar a través de reflexiones estupendas. Sin ir muy lejos, meses atrás un compañero de estudios en forma de alerta me escribió: "No hay nada más peligroso que cazar una pelea con un pendejo, tienen millones que van a salir en su ayuda". Cuando le pregunté el motivo de tal advertencia, sólo  me dijo, que siguiera el consejo de Cabral y que no insistiera en buscar más justificaciones a una realidad que no dependía de mí. Se lo agradecí profundamente porque en ese momento estaba algo obstinada por enfrentar un hecho desagradable de una forma poco inteligente desde el punto de vista emocional. Ese llamado de atención desde la perspectiva "cabralesca", me hizo agregar más elementos a las pequeñas pero sentidas referencias que tenía  sobre el personaje.

Siento que existen personas en este mundo que vienen con una especialidad muy marcada, a lo mejor las mismas experiencias de vida van forjando a fuego la personalidad y creo que en el caso de Cabral la preparación fue extraordinariamente humana. "No estás deprimido, sólo estás distraído", recuerdo haber leido esta expresión en una de esas tantas cadenas que recibo por internet y en este momento pareciera que la distracción quisiera perturbarme y trato de encontrar la vía para enfocarme de nuevo. 

Gracias Facundo, por haber sido tan generoso con la humanidad y sólo lamento que al final la mudanza que en algún momento se anuncia para todos, haya sido tan traumática, tan de periódico de página roja. ¿Qué pasó, sitio, hora, lugar y acompañante equivocados? ¡Qué cosa! No hubo manifestación previa que retrasara tu vuelo, para así evitar esta cita tan trágica. Al final, no pudo ser Oxford ...

"La vida es aquí y ahora mismo"





La Magia .... no podía ser otra más que de un Vino Tinto que derramó solera y cuerpo dentro del campo de fútbol. Por unos días mi pais era uno solo, no existían distingos de ningún tipo, todas nuestras mejores intenciones estaban depositadas en las piernas y cabezas de nuestros jugadores. Esa es la vara mágica del deporte, nos toca a todos a la hora de defender los colores patrios. Esta patria con la que sí estoy identificada, la del esfuerzo compartido, la del mejoramiento progresivo, la de la perseverancia y la tolerancia. 

Por un espacio de tiempo inolvidable pensamos en grande, en lo suficiente como para romper el maleficio de la ingenuidad y la falta de pericia en cancha. No llegamos a la final, pero estuvimos muy cerca, tan cerca como que sólo la mala fortuna se apostó en la arquería para jugar en nuestra contra. No encuentro otra explicación.
Gracias muchachos por tan maravillosos días.

Objetivo:  Mundial 2014 ... ¡diremos presente!

En honor a Facundo, su canción ...un brevísimo espacio en el que no está ...(click en la imagen)

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