Dar la espalda ...

Desde pequeña, en casa, se me enseñó que dar la espalda es un signo de mala educación y descortesía, es asumir una postura de total indiferencia hacia la persona que estamos ignorando desde atrás. Supongo que esto está muy vinculado a que nuestros ojos se encuentran en la facción de nuestra cara que mira hacia adelante, y desde allí hay un sinnúmero de posibilidades de comunicación que de otra forma estarían bloqueadas. Mirar a los ojos de quién nos habla o escucha es el principio fundamental de un buen ejercicio de intercambio de ideas, esquivar la mirada puede denotar timidez o un total y definitivo desprecio por nuestro interlocutor. En esta época de artilugios tecnológicos para comunicarnos “mejor”, sorprende como son utilizados por la mayoría, para desconectarse o simplemente prestar la mínima atención a los amigos, compañeros de trabajo y familiares cuando solicitan algún encuentro dentro del contexto de la relación que les une. En una oportunidad escuchaba e...