Palabras en Cautiverio (III)


A comienzos de este periodo que en unos días culminará, compartí algunas reflexiones acerca de "palabras en cautiverio" desde el fundamento que me otorgaron algunas ideas de Wittgenstein. ¿Por qué palabras en cautiverio? ¿qué sugiere esa expresión? Desde mi óptica particular intento reflejar la impotencia que puede sentirse cuando el código de símbolos que se ordenan de forma lógica no encuentran o no pueden descubrir la forma más idónea para reflejar un sentir, ya sea porque el entorno lo impone o porque la autocensura que establece el que piensa, impide una expresión relajada de lo que se genera en su mundo interno. 

Exponer nuestros pensamientos desde la emoción, desde lo más profundo de un sentimiento que asalta, no necesariamente encuentra justicia en los códigos establecidos que intentan traducirlos. Es por ello que a lo mejor desde este punto de vista me identifico con el mundo inteligible de Platón, el espacio utópico donde la idealidad y la perfección están cobijadas.

Recapitulando un poco sobre el filósofo vienés mencionado al inicio, quién a mi parecer tuvo una vida fascinante desde lo que he podido leer en su biografía, éste estableció algunos preceptos importantes en materia de lenguaje.  Para el pensador era fundamental tomar en cuenta todos aquellos principios que permitieran materializar en símbolos coherentes las ideas y pensamientos que se configuran en nuestro cerebro, producto de la actividad cognitiva. ¿Y cuáles son esos principios? ¿el análisis? ¿la reflexión? ¿la lógica? ¿todos los anteriores? ...

Cuando observamos al mundo,  lo interpretamos a través de nuestros pensamientos (paradigmas), es allí donde el lenguaje representa el vehículo, el medio que permite establecer las conexiones y vinculaciones con nuestros semejantes. Para Wittgenstein el lenguaje en cierta forma representa el límite de lo que podría ser dicho, traspasar este límite es simplemente absurdo ¿Qué significa esto?

Una expresión dicha o escrita con todos los símbolos correspondientes figura de alguna manera un pensamiento. En el caso de las matemáticas, su lenguaje propio establece ciertos postulados que pretenden explicar a través de proposiciones muy particulares, algunas circunstancias del mundo que nos rodea partiendo de un código de símbolos abstractos.

No deseo en esta oportunidad hablar de abstracciones, son frías, poco expresivas a mi manera de ver las cosas. Sólo deseo figurar mi sentir y estoy convencida que los números por sí solos no me ayudarán en este cometido.

Finaliza otro año, cae otra hoja de calendario, en pocos días un número que representa al tiempo nos anunciará que cerramos un ciclo de doce meses para inmediatamente iniciar otro. Por otro lado, es la época propicia donde elevamos los mejores deseos para todos aquellos que representan nuestros más preciados afectos o que sin serlo también pueden ser partícipes de las buenas nuevas. Sin caer en pretensiones algo enrevesadas desde toda la introducción que he hecho, sería ideal entonces que podamos establecer esa comunión tan necesaria entre el decir (mostración lógica) y el hacer (¿mostración mística?). Me parece fundamental trabajar en ello, las palabras tienen fuerza, son poderosas, pero el actuar en forma contraria a lo dicho, atenta contra algo tan elemental como es la congruencia y esto en consecuencia afectará de manera importante a la confianza,  la justicia y en definitiva a la paz.

Que el ser congruentes sea una tarea y un compromiso durante todo el periodo que se inicia y más allá. Bien dicen por allí que somos esclavos de lo dicho y dueños de lo que se calla, muy cónsono esto con lo que Wittgenstein enunciaba ..."lo que siquiera puede ser dicho, puede ser dicho claramente; y de lo que no se puede hablar, hay que callar ..."

Entonces, yo en este momento quiero decir  ...Feliz 2013 para todos aquellos (as) que de alguna u otra forma se pasean por este espacio, que el nuevo periodo de tiempo nos encuentre con la mejor disposición a ser congruentes y que la felicidad interna sirva de escudo para administrar las vicisitudes del mundo exterior. Se les aprecia y mucho ...

I´m only human ...of flesh and bones I´m made
(Soy únicamente humano ...hecho de carne y hueso)

Comentarios

  1. Acabas y empiezas fuerte el año, Solange, nada menos que con Wittgenstein. Su "Tractatus" es para quitarse el sombrero.
    Pero como ando festiva y no sesuda, te dejaré un comentario intrascendente, lo que no quita para que haya leído con mucha atención esta maravillosa entrada (todo lo que concierne a la palabra me interesa de manera especial). Feliz año y que las palabras siempre encuentren vía libre para discurrir.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. sabel, muchas gracias por tus líneas, valoro sinceramente tu apreciación porque considero que trabajas muy bien esa mostración lógica que propone el filósofo vienés.
      Muy de acuerdo contigo, que la palabra siempre encuentre el camino para ser libre.
      Un beso igualmente

      Eliminar
  2. Gracias, Sol. ¡Todo lo mejor para ti en este 2013!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Kepler!, gracias de verdad por pasar por acá. Que este 2013 nos tome en buena disposición para promover siempre espacios constructivos y de superación personal. Un fuerte abrazo

      Eliminar

Publicar un comentario

Iluminando con ideas...

Entradas populares de este blog

Tener la sangre dulce

Puentes como liebres

Vividora