Post publicado en Noviembre de 2006

Thursday, November 02, 2006

Cuando se pierde la Etica Profesional y la Credibilidad en la Ciencia
Me sorprendió mucho la extensa noticia que el diario El Nacional publicó en su cuerpo Siete Días del pasado domingo 29 de octubre titulada: Un fraude científico pone a prueba la credibilidad de la ciencia. Realmente es insólito que se pueda jugar con algo tan serio como son las investigaciones científicas para manipular sus resultados y acomodarlos a la conveniencia de una hipótesis que genere reconocimiento profesional y económico.
Este es el caso de Eric Poehlman, experto estadounidense en nutrición, que admitió en un juicio haberse dedicado toda una década a inventar, a partir de una base de datos científica, estudios sobre la obesidad, la menopausia y el envejecimiento. Lo sorprendente de este asunto es que el personaje en cuestión presentaba información fraudulenta en sus conferencias y publicaciones y esto como añadidura le generaba millones de dólares en subsidios de los institutos estadounidenses de salud.
Para nadie es un secreto que los trastornos metabólicos ocasionados por desordenes alimenticios, o por alteraciones hormonales como es el caso de la menopausia, asi como el envejecimiento, captan rápidamente la atención de un gran numero de personas que busca solución a través de un sinnúmero de alternativas. Alternativas que no siempre son las más convenientes y que de manera irresponsable pueden acarrear serios trastornos de salud.
Me gusta cuidarme sin llegar al plano obsesivo y he tratado de inculcar en mis hijos el amor por la actividad física a través de la práctica de diferentes disciplinas deportivas, pero no hay duda que la alimentacion, "la buena alimentación" tiene un papel privilegiado en todo este asunto. Como padres tenemos gran responsabilidad en este sentido.
Pero volviendo a nuestro personaje, el Sr Poehlman, cayó en el peor abismo que puede caer un profesional como es el del desprestigio y por supuesto una carrera en ruinas. Dicen por ahí que la mentira tiene patas cortas y aquí no fue la excepción. Le bastó a este científico que entrara en su equipo de trabajo un joven acucioso interesado en las investigaciones que el laboratorio a su cargo estaba efectuando, para que todo el fraude quedara expuesto. ¿Y que dice el Sr. Poehlman?: "Debo comenzar por disculparme" parado ante el juez. Habló, tartamudeó, pidió perdón a sus amigos y antiguos colegas, algunos de los cuales estaban en el tribunal. Le pidió perdón a su madre, quien lloraba sentada en primera fila. Tambien le pidió perdón a Walter DeNino, quién lo delató y estaba presente en la sala.
Poehlman mintió en estudios que se encargaban de comparar como variaba la influencia de los niveles de lípidos, o grasas, en la sangre según la edad. Así como mintió el científico surcoreano Woo-Suk al publicar la falsa clonación de un embrión humano y la derivación de una falsa línea de células madre a partir de él.
!Que decepción¡ para todos aquellas personas que depositaban sus esperanzas en estos estudios como solución futura a problemas de salud que les aquejan. !Que golpe tan duro para la Ciencia¡

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