En un momento ...coincidieron



La luna se interpuso entre el sol y la tierra, y el astro Rey perdió luminosidad por breves instantes. Se oscurece el entorno, las sombras momentáneamente se hacen parte de un anochecer que se adelanta. Existe un sobrecogimiento en el ambiente, lo que antes estaba iluminado se aprecia cubierto por un manto grisáceo,  sólo se espera que como nube pasajera antes de una fuerte tormenta, los rayos solares puedan desplegarse de manera refulgente, iluminando, purificando todo alrededor.

El párrafo anterior sólo es un preludio a lo que me gustaría transmitir en este momento pero que por alguna extraña razón no aflora con fluidez. La loca de la casa está trabajando a milllón, pintando escenarios, recreando realidades que agravian y que no se pueden eludir. Por un momento se sintió avasallada por algunos  hechos observados, por situaciones difíciles que afectan a seres queridos, por la crudeza de la sustantividad, por las noticias que arriban de todos lados  y que sentencian espacios de tiempo futuro con una ingente carga de indefinición en el pais y en el mundo.

So pena de volverme repetitiva una vez más, insisto en mi visión de la felicidad como un camino, una ruta. Todos los seres humanos desde que abren sus ojos al mundo cada mañana consciente o inconscientemente salen en su búsqueda ¿quién desea voluntariamente sufrir? ¿sacrificios heroicos? no dejan de tener, sin desearlo, un espíritu narcisista y entonces podría preguntarme ¿cuál es la meta entonces?  ¿indeterminada? . Sigo viviendo las preguntas, encontrar respuestas de manera afanosa además de tornarse en un ejercicio extenuante, indefectiblemente llevará a una panorámica reducida de la realidad, a la mutilación de lo que continuará siendo . Es posible que el destino final que hace ¿honor? a nuestra mortalidad nos esconde el sentir, nos apretuja las palabras, nos aprisiona en temores por lo desconocido, en consecuencia podría concluirse que es necesario, imperativo, ejercer con pasión la acción de vivir.

Descubrí a Hanni Ossot, venezolana, poeta, ...actualmente en Itaca, quién a pesar de la lejanía, retorna cada vez que alguien se deleita leyendo sus escritos


La pasión paciente por Hanni Ossott
                                       El arte es un sacramento fundado en lo carnal
                                                                                    Thomas Mann

Hay un poema hermosísimo de Kavafis, llamado Ïtaca, que puede explicarnos la relación de la literatura con el erotismo.
En ese poema Kavafis nos habla de un largo viaje que debemos emprender a Itaca y nos dice que lo retardemos en lo posible, pues en la travesía encontraremos las más finas mercancías, el esplendor del coral, ébano y perfumes. Itaca es el cese, el fin. La muerte. La literatura  y el erotismo son la travesía, el espacio de la riqueza. El tiempo otorgado a la seducción, la gran aventura del cuerpo y del alma. Itaca no es el goce. Por ello, eros y muerte se hermanan. Lo importante en la literatura no es terminar un libro, sino vivirlo, hacerlo, pulsarlo. El tiempo empleado en su elaboración, las caricias, la lentitud en sus correcciones, la vibración en su relectura, constituyen la máxima expresión de su eros. El final es Itaca, la muerte del amante y el comienzo del lector. Toda obra de arte verdadera surge al amparo de muchos dioses, pero sin eros no hay obra. Esto nos lo enseñó Platón en El banquete.
Existe también un cuento de Borges que nos habla de ello. Se llama Las ruinas circulares. Se trata de la historia de un hombre que quiso soñar a otro hombre y después  de numerosos fracasos, soñó con un “corazón que latía”. Ese hombre soñó (creo) desde el centro de la pasión, pero es preciso saber retardar la llegada a un centro de concentración y consumación. Se trata de una paciencia en la pasión y en la seducción por la palabra.
La literatura es cuerpo, carnalidad vuelta alma y espíritu. El eros de la literatura es un viaje y un canto hacia un centro improbable, un centro intuible que va haciéndose en travesía, en los encuentros y en la escucha de otro. Eros y amor.

( De: Cómo leer la poesía )

Itaca ( Kavafis )

Cuando emprendas el viaje hacia Ítaca,
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás tales seres en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que te toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.

Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que _¡con qué placer, con qué alegría!-
entres en puertos antes nunca vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías,
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas  y aprendas de los sabios.
Siempre en la mente has de tener a Itaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te dé riquezas.

Itaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
No tiene otras cosas que darte ya.

Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado.
Sabio como te has vuelto, con tantas experiencias,
Habrás comprendido lo que significan las Itacas.

Reflexión final: Reconozco que mi intención inicial al escribir este post era liberar algunas fuerzas que se concentraron y que doblegaron un poco el espíritu. Recordé el Aidós y el Díkes del Protágoras de Platón. Cómo ambos elementos luchan por no sentirse menospreciados a través de un kratós que desea imponerse a como dé lugar y demolerlo todo. Y nuevamente entro en el cuarto de la pregunta ¿estaré equivocada? ¿este sentir actual es una confusión de ideas, de paradigmas, a los cuales me aferro en un forcejeo por mantener un mínimo de estabilidad? ¿Cómo estar errada, perdida, confundida, si se está atentando contra lo más sagrado que puede tener un ser humano como es la libertad y el bienestar en todo sentido?

Y encuentro este escrito de otro poeta venezolano, quién me obliga a cavilar sobre aquello que inquieta y perturba y que pareciera forma parte de una identidad que de alguna forma nos humaniza,  Rafael Cadenas:



Sólo conocemos una realidad: el ser humano sufriente, incapaz de vivir con plenitud,
incapaz de lanzar por la borda los problemas autocreados, incapaz de ponerle fin al dolor; el ser humano víctima de su propia psique, de sus opiniones, sus ideas, sus prejuicios; el ser humano ahogado por su miedo –el telón de fondo real de su vida- el ser humano crucificado por su existencia mecánica, vivida como repetición, llena de rigideces; el ser humano que “proyecta” su angustia en todo lo que hace, creando división, sufrimiento, agonía; el ser humano atenazado por sus propios productos: odio, afán de notoriedad, deseo de poder, todo para no verse y para sentirse y para compensar su poca importancia en el cuadro de las cosas; el ser humano consciente del desastre que ha creado y sigue creando, pero como imposibilitado para detenerse. Cualquier idea brota de este mismo marco y no hace más que nutrirlo; nutrir la historia del hombre, la épica del error.
-
Rafael Cadenas Realidad y literatura

Y finalizo:
El círculo oscuro que esconde al sol no puede permanecer allí por siempre, en algún momento la realidad ineludible, lógica, cargada de sentido común  prevalecerá y sólo puedo esperar que estemos debidamente preparados en cuerpo y espíritu, para recibir esos rayos luminosos que acrisolen todo aquello que pueda estar  contaminado, que necesite ser reparado, que amerite una total recomposición.


Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. Muy bien dicho Alejandro ...gracias!!

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