Nostalgia



Rachmaninov  ...aquí ...poesía, sin más que decir.



Poetas, el sufrimiento no se inventa
Fedosy Santaella


Pareciera que encontrar en estos tiempos una definición para la poesía es un lugar común, un cliché, es decir, el asunto de tanto sopesarlo, se ha vuelto reiterativo, insustancial y por ende de poca significancia.

Es posible, es posible, se abusa del término ante lo más simple, ante lo más nimio ¿es justo esto? lo confieso, abuso del término ante lo que no reviste complejidad, cuando algo que me parece hermoso, que toca mis fibras internas y las convierte en música, en eufonía, en epidérmica sensibilidad, inevitablemente entra en mi diccionario personal de metáforas, sin mayores pretensiones que reforzar “los valores imaginativos de la expresión” (Pereira dixit).

No soy poeta, no pretendo serlo, a pesar de ello me contamino de ese lugar común cuando observo mi alrededor e insistentemente trato de encontrar signos poéticos ¿equivocada? a lo mejor …es mi cobijo particular, mi refugio, mi apartamiento ante el desarrollo de los acontecimientos que enrarecen, ante el pasar del tiempo que desgasta.

Para algunos no hay poesía si no hay métrica, rima, estructura y yo me pregunto ¿la poesía no es libre? Sucumbo y así lo confieso, me rindo ante la metáfora, ante la imagen sugerida en la mente, ante la sensibilidad expuesta. La medida puede constituirse en un aspecto adicional más no el relevante. Cuando se mueven los sentidos la ortodoxia puede convertirse en una camisa de fuerza que limita la espontaneidad.

Bien lo explica Abad Faciolince (1), cuando afirma que la prosa por lo general cabalga sobre un discurso, donde la razón lleva las riendas, en cambio cuando se escribe poesía, los sentidos van a pelo sobre un animal indómito que pareciera no tener un destino conocido. Menuda comparación, entonces desde allí, el autor tiene razón, es un oficio peligroso cuando es ejercido desde esa pasión que solo pretende comulgar con las enormes contradicciones de este mundo en el que vivimos.

Es así que un tiempo presente quise convertirlo en un tiempo poético, en la acción, lo que escucharon mis oídos, lo que apreciaron mis ojos me supo a nostalgia, a demasiada nostalgia, me intoxiqué de nostalgia, fue un periodo corto, pero definitivo. ¿La poesía es nostalgia? Creo que sí.  Es probable que el punto de inflexión de las emociones se ha prolongado un poco más de lo acostumbrado en un calendario que avanza impenitente.

Busco voces y encontré a Gustavo Pereira …

Inventario de las certezas

No son muchas las certezas que tengo

Sé que la vida bulle y equilibra el vacío
Sé que  en el pecho crecen puñales y arrullos en pugna 
                                                                   [inexorable

Sé que lo abierto se abre Que lo claro clarea
Sé que el destino se enmascara para burlarse de nosotros
Sé que la vecina tiene un gato y yo un perro
        y que entre todos funciona la dialéctica
Sé que el amor existe y que no dura
        a menos que se nutra de ausencias
Sé que la razón de vivir es luchar
Que la razón de luchar es vivir
        y el resto es un misterio

Sé que no son muchas las certezas que tengo

Gustavo Pereira
Declaración de amor con tormentas

(1) La Poesía. Héctor Abad Faciolince

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