Un problema tremendo

Desde que sales de casa no puedes evitarlo si andas en tu vehículo particular, te acecha en cualquier esquina, avenida, carretera o autopista. Además de la inseguridad debes agregar el tráfico vehicular. Esa congestión enorme que te paraliza en líneas interminables de carrocerías que parecieran no tener fin.
En mayor o menor grado las principales ciudades de nuestro país están azotadas por este flagelo. Es como una enfermedad crónica que nos amenaza y para la cual el tratamiento no se vislumbra de manera efectiva. Es un problema producto de la poca planificación de nuestros gobiernos, en esta década de "directrices bolivarianas", ha habido un aumento significativo del parque automotor, pero con las mismas vías y caminos. La poca previsión y aprovechamiento de los ingentes recursos que ha recibido el país en materia petrolera, nos ha relegado a permanecer importantes espacios de tiempo sentados frente al volante de nuestros autos, tratando de aprovechar un ocio impuesto por el caos vehicular que nos circunda.
Se acercan la elecciones regionales y para mi ciudad no veo políticas claras que señalen cómo va a resolverse el problema. El ánimo centralista del gobierno que representa Hugo Chávez no arroja indicios que puedan desarrollarse proyectos adecuados a la realidad de cada espacio geográfico de Venezuela, todo lo contrario ese "ánimo controlador" va en dirección contraria a los intereses particulares de cada una de nuestras regiones....uno no deja de preguntarse ¿porqué no es posible aspirar para Venezuela, un país petrolero, que en diez años ha recibido recursos que se pierden de vista, la mejor red de carreteras y autopistas, distribuidores, sistemas de transporte que al final redunden en un mejor nivel de vida para todos los que habitamos este bello país?

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